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ofrendas

News reached me today
by runners in soft shoes
across the highway of sun
that chickens have stopped
laying in Ayotzinapa.
Those fat red hens,
so glorious—remember how
they made us laugh!—they’ve
had it up to here with bites
to the neck from cocks who wear
jade to hide their ugliness.

Marisol tells me
her pan de muerto
refuses to rise;
43 tries
and the dough just bubbles
the way we used to,
imagining romance
in the schoolyard
where the nuns couldn’t hear us.
Such innocents we were,
hoping to be flirts!

I tell her not to worry.
I have pockets full of anise
and though I’m not
supposed to divulge this secret,
winds in high places
in lands we’ve never heard of
are holding council. Our Lady
of the Dead has stitched the names
and deeds of every twisted soul
on the ammunition sash she wears
across her green silk gown.

You fear this will not be enough.
On stormy days, I fear the same,
but I can also tell you this:

The god who eats stars
has accepted my offering
of anise pods intended
for Marisol’s sweet bread,
and he has instructed her,
because she has no guile,
to cradle the hearts
of the grieving in his name
and whisper to every one of them,
your sons and your daughters live.

~~~

Hasta la Madre

Me alcanzaron hoy las noticias
por corredores con huaraches
a través de la autopista del sol
que las gallinas han dejado
de poner huevos en Ayotzinapa.
Esas pollitas rojas y gorditas,
tan gloriosas—¡recuérdate como
nos hacían reir!—ya están
hasta la madre con las mordidas
al cuello por los machos que llevan
el jade para esconder sus fealdades.

Marisol me dice
que su pan de muerto
rechaza levantarse;
43 veces se hizo la prueba
y la masa solo burbujea
como hacíamos nosotros,
imaginando el romance
en el campo del recreo
donde las monjas no podían oirnos.
¡Qué inocentes fuimos,
esperando ser coquetas!

La dije a no preocuparse.
Tengo bolsillas llena de anís
y aunque no debo
divulgar este secreto,
hay vientos en lugares altos
en unas tierras que no hemos
conocido jamás, celebrando
el consejo. Nuestra Señora
de la Muerte ha embastado
los nombres y los hechos
de cada alma depravado
en la banda de cartuchos
que lleva sobre
su vestido de seda verde.

Tú temes que esto no bastará.
En los días tempestuosos, temo lo mismo,
pero también te puedo avisar lo siguiente:

el dios que consume las estrellas
ha aceptado mi ofrenda
de vainas de anís
que fueron destinadas
al pan dulce de Marisol,
y la ha dado órdenes,
porque ella no tiene engaño,
a cunear los corazones
de los doloridos en su nombre
y susurrar a cada uno de ellos,
tus hijos y tus hijas viven.

~~~

Author’s Note: “Estar hasta la madre” is a Spanish idiom that translates loosely as “had it up to here”, used when something is no longer tolerable. The image of an altar (ofrenda) for Day of the Dead comes from http://www.serunserdeluz.wordpress.com.

© Elaine Stirling, 2014

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